Los biochips son dispositivos similares a los microchips de computadoras, capaces de calcular millones de operaciones matemáticas en sólo un segundo, los biochips realizan millones de reacciones biológicas, como decodificar genes, en cuestión de segundos.
En la actualidad el término biochip está tratando de encontrar su correcta significación en el ámbito científico tecnológico ya que, en ocasiones, con él se designan instrumentos con muy diferentes aplicaciones en campos biológicos o informáticos, como la biocomputación, los biodispositivos y la biología molecular.
Como biodispositivo encontraríamos aquellas aplicaciones de dispositivos electrónicos en los seres vivos como los implantes de chips para controlar los temblores en la enfermedad de Parkinson o los implantes cocleares. En la biocomputación por el contrario se emplean sustancias biológicas con la finalidad de desarrollar nuevo hardware para procesos computacionales, como ejemplo encontraríamos las memorias basadas en conformaciones proteicas y la computación con ADN. (Fernando Martín-Sánchez y Guillermo López-Campos, 1998).
En biología molecular el término biochip se asigna a aquellos dispositivos de pequeño tamaño (chip) que contienen material biológico (bio) y que son empleados para la obtención de información biológica. Estos dispositivos son también conocidos como Microarrays o por nombres comerciales de las empresas que los suministran.
En general el término biochip se emplea dentro del campo de la biología molecular para referirse a los dispositivos en los que se alcanza una elevada densidad de integración de un material biológico inmovilizado sobre una superficie sólida, por analogía con la elevada densidad de circuitos electrónicos presente en un chip microelectrónico. Los biochips son una de las más recientes herramientas con las que cuenta la biología molecular.
Desarrollados a finales de los 80´s, tienen su origen en los ensayos realizados con anterioridad para la inmovilización de material biológico sobre superficies sólidas. La inmovilización puede ser realizada de muy diversas formas y sobre diferentes substratos como plástico, cristal o silicio. También se pueden realizar biochips empleando para ello la inmovilización sobre membranas u otros materiales porosos.
En la actualidad se ha producido una explosión de estas técnicas que ha conducido a una gran diversificación en las soluciones tecnológicas y en la aparición de numerosas compañías en el sector. Esta diversidad ha permitido que se hayan desarrollado chips que inmovilizan desde ácidos nucleicos, que es lo más común, hasta tejidos (tissue chip), pasando por proteínas.
lunes, mayo 07, 2007
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